Queridos Lectores los invito a reflexionar. “Para que un sistema funcione, todas sus partes deben trabajar en armonía.” Este criterio es aplicable a toda empresa u organización con o sin fines de lucro.
Nuestra Municipalidad al igual que todas las que existen a lo largo del país, están formadas por un Alcalde, quien encabeza este sistema, lo siguen los cargos de confianza y después los jefes de departamento, todos ellos apoyados en sus gestiones por personal administrativo.
Cuando un ciudadano requiere ayuda social del Gobierno se dirige a la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO) ahí su caso es revisado por un asistente social y dependiendo de la situación, será la solución ofrecida. Si la problemática es académica, la alternativa es el Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) que cuenta con profesionales del área, quienes los guiaran hasta una solución.
Hasta aquí todo funciona bien, ¿Cuándo deja de ser eficiente a la ciudadanía este sistema? Quienes tenemos cargos de Dirigentes Sociales, ya sea en los Clubes Deportivos o Juntas de Vecinos, vivimos la realidad de la burocracia en pleno.
Muchos papeles, trámites, vuelva mañana o simplemente no hay presupuesto. Esto es más común de lo que parece, cuando me dirijo a un Jefe de Departamento espero encontrar a una persona calificada y con poder resolutivo, pero me encuentro con un profesional con las manos atadas. Señores ¿de qué sirve contratar a buenos profesionales, si no les dan las armas para hacer crecer su área?, cada departamento municipal cuenta con un presupuesto y unas metas para cumplir en el año, por qué no entregar el poder resolutivo, esa independencia tan necesaria para dejar de lado la molesta burocracia. Hagamos responsables de verdad los cargos asignados, que sean ellos quienes administren sus presupuestos, así podrán demostrar su espíritu social, su compromiso y en especial su profesionalismo.
Si el Municipio trabajara de la mano con todas las Organizaciones Sociales, los resultados serían positivos y a favor de la parte más vulnerable de nuestra ciudad, pero mientras sigamos con un sistema que concentra todo el poder bajo un solo criterio, la desconformidad y falta de unidad seguirá creciendo, enmudeciendo el diálogo y sembrando conformismo, lo que termina matando el espíritu social que mueve a las personas a ayudar a su prójimo.
Es urgente cambiar algunas políticas actuales, las intenciones pueden ser buenas y las promesas atractivas, pero sin soluciones reales este Sistema va a colapsar.
El ciudadano común y corriente no tiene por qué estar informado de leyes o procedimientos Municipales, lo que importa es que el Sistema funcione y este da resultados sólo cuando las agrupaciones sociales son apoyadas y eso es una realidad que no se puede negar.
Si en una población se logra hacer una obra de teatro, hacer un torneo deportivo o juntar en una tarde recreativa a un grupo de niños o ancianos. ¿Cuánto fue el aporte del municipio? Talvez no fue una gran suma, pero fue una ayuda importante que queda en la memoria colectiva de los vecinos. No costó nada tomando en cuenta lo ganado.
Un sistema que funcione, no es mucho pedir. A veces rectificar no es un retroceso, sino una forma de asegurar el éxito a futuro.
Para Tejemedios
Margarita Chamorro
Programadora en Computación